COMUNICADO: Los judíos almerienses exigimos el esclarecimiento

de los hechos del 23 de julio en Valencia.

El día de ayer, 23 de julio, un grupo de judíos franceses fue expulsado de una aeronave de

la aerolínea Vueling por parte de agentes de la autoridad a solicitud del comandante del

avión, sin haberse aclarado aún cuáles han sido los motivos reales.

Desde la Comunidad Judía de Almería <<Jabrutá “Tikun Olam”>> observamos con legítima

preocupación este lamentable evento en el cual se han visto implicados menores de edad.

Entendemos que en un contexto de aumento de las expresiones antisemitas, intentos de

boicot a negocios judíos y de actos vandálicos contra nuestras sinagogas y centros

culturales es urgente aclarar un hecho así, aportando las pruebas suficientes, que confirmen

que el origen y la religión de los expulsados no han tenido nada que ver en la decisión de la

autoridad al mando de la aeronave. El estado español tiene un protocolo de actuación

asociado al Plan Nacional contra el Antisemitismo dentro de la estrategia europea a tal

efecto, y es hora de exigir tajantemente a las autoridades gubernamentales su aplicación y

la debida atención a fenómenos dolorosos que inquietan y afectan a nuestro normal

desarrollo como ciudadanos.

Exigimos, por tanto, a la compañía Vueling que ponga a disposición de quien corresponda

todo el material que esté en su mano y recoja los testimonios necesarios para demostrar

que no nos encontramos ante un hecho más de discriminación antisemita. Los judíos

almerienses estamos convencidos de la imperiosa necesidad de solicitar el esclarecimiento

de los hechos y de condenar con total contundencia cualquier muestra de antisemitismo en

caso de demostrarse. Los judíos somos ciudadanos iguales al resto, y nadie tiene derecho a

violentar nuestra paz en forma alguna.

Estamos por la convivencia y por el respeto: es nuestra razón de ser. Y también es por ello

que la petición de explicaciones y la asunción de responsabilidades en situaciones tan

lamentables como estas son nuestra obligación comunitaria